¿Por qué el ukulele es uno de los mejores instrumentos para empezar a hacer música?

Si llevas tiempo pensando en aprender música, probablemente ya imaginaste cómo sería tocar tus primeras canciones.

Tal vez te ves cantando y acompañándote mientras tocas. O quizá simplemente quieres tener un instrumento en casa que puedas tomar después del trabajo, practicar unos minutos y sentir que realmente estás avanzando.

Pero hay una pregunta que aparece casi inmediatamente:

¿Con qué instrumento debería empezar?

Guitarra, piano, violín, batería, ukulele… Hay muchísimas opciones y, a primera vista, puede parecer que cualquiera funcionaría.

Sin embargo, hay una diferencia importante entre elegir un instrumento que te gusta y elegir uno que te permita empezar a hacer música rápidamente, practicar con facilidad y mantener la motivación suficiente para continuar.

Después de más de 20 años tocando instrumentos y más de 15 años enseñándolos, he podido observar algo muy interesante: muchas personas que llegan a aprender ukulele conmigo ya habían intentado comenzar con otro instrumento.

Algunas probaron guitarra. Otras piano. Algunas incluso tuvieron experiencias con violín o batería.

Y cuando comparan esas experiencias con lo que ocurre al comenzar con el ukulele, suelen notar una diferencia enorme.

Por eso, si este va a ser tu primer instrumento, quiero explicarte por qué considero que el ukulele debería estar entre tus primeras opciones —y para muchas personas, incluso ser la número uno—.

Antes de elegir un instrumento, piensa en esto

Hay algo que suele olvidarse cuando alguien está comenzando a aprender música.

No basta con preguntarse:

"¿Cuál instrumento suena más bonito?"

O:

"¿Cuál me gustaría aprender?"

Por supuesto que eso importa. Si siempre has soñado con tocar piano, violín o guitarra, esa motivación tiene muchísimo valor.

Pero hay otra pregunta todavía más importante:

¿Qué tan fácil será para mí superar las primeras dificultades y llegar al punto en el que realmente pueda disfrutar haciendo música?

Porque aprender un instrumento es un proceso.

Al principio necesitas desarrollar coordinación, fuerza, precisión, memoria, ritmo y muchas otras habilidades. Si además el instrumento te pone obstáculos innecesarios desde el primer día, es mucho más fácil frustrarte.

Y esa frustración es uno de los principales motivos por los que muchas personas abandonan.

Veamos algunos ejemplos.

Guitarra: fantástica, pero puede ser exigente al principio

La guitarra probablemente sea una de las primeras opciones que vienen a la mente cuando alguien quiere aprender a tocar un instrumento.

Y lo entiendo perfectamente.

Yo mismo soy guitarrista. He dedicado muchísimos años a la guitarra y estudié formalmente este instrumento. Así que conozco perfectamente sus posibilidades y sus diferencias con el ukulele.

Pero una cosa es saber que la guitarra es un instrumento extraordinario y otra muy diferente es reconocer que puede presentar dificultades importantes para un principiante.

Una de las primeras suele ser la posición de los acordes.

La guitarra tiene un diapasón considerablemente más grande y las distancias entre sus trastes son mayores. Esto significa que algunos acordes básicos requieren que los dedos se extiendan bastante.

Y esto puede ser especialmente complicado para alguien que está comenzando.

Incluso acordes aparentemente sencillos pueden requerir tres o cuatro dedos colocados simultáneamente en diferentes posiciones.

Después aparecen los acordes con cejilla.

Para un guitarrista experimentado, una cejilla puede ser algo completamente normal. Pero para alguien que apenas está aprendiendo a coordinar sus dedos, puede representar un obstáculo enorme.

No es raro que una persona consiga colocar algunos acordes, intente tocar una canción y de repente se encuentre con una cejilla que hace que todo deje de sonar.

Y cuando esto sucede una y otra vez, puede aparecer una conclusión equivocada:

"Tal vez no tengo habilidad para tocar un instrumento."

Cuando muchas veces el problema simplemente es que el instrumento está exigiendo una cantidad considerable de coordinación y fuerza desde el principio.

Piano: fácil de producir sonidos, pero no siempre fácil de aprender

El piano presenta una situación completamente diferente.

En cierto sentido, es relativamente fácil producir sonidos agradables desde el comienzo.

Presionas una tecla y obtienes una nota.

Presionas varias teclas simultáneamente y puedes producir un acorde.

No necesitas desarrollar inicialmente la misma fuerza de los dedos que en instrumentos de cuerda y, desde ese punto de vista, comenzar puede sentirse bastante accesible.

Pero aquí aparece otro tipo de dificultad.

El método de aprendizaje.

En muchos contextos tradicionales de enseñanza del piano, el estudiante comienza rápidamente con elementos como lectura musical, partituras, escalas, ejercicios técnicos y piezas que requieren bastante preparación antes de poder tocar aquello que realmente quería tocar.

No hay nada malo con estos elementos.

De hecho, son herramientas excelentes para desarrollar una formación musical profunda.

El problema aparece cuando alguien simplemente quiere comenzar a tocar canciones y descubrir el placer de hacer música, pero siente que tiene que atravesar meses de preparación antes de llegar a ese punto.

Puede terminar pensando:

"¿Cuándo voy a poder tocar algo que realmente me gusta?"

Y esa distancia entre lo que quieres hacer y lo que puedes hacer actualmente puede afectar muchísimo tu motivación.

Violín: una curva de aprendizaje especialmente pronunciada

El violín es otro instrumento que muchas personas desean aprender.

Y es fácil entender por qué.

Su sonido es extraordinario y tiene una enorme expresividad.

Pero como primer instrumento puede representar un desafío considerable.

Una de las principales dificultades es la afinación.

A diferencia de un piano, por ejemplo, no tienes teclas que te indiquen exactamente dónde está cada nota.

Tienes que aprender a colocar los dedos en posiciones muy precisas mientras controlas simultáneamente el arco.

Y al principio, coordinar todo esto puede resultar extremadamente difícil.

Por eso es común que un principiante tarde bastante tiempo en conseguir que el instrumento produzca un sonido que se sienta realmente satisfactorio.

Nuevamente, esto no significa que el violín sea una mala opción.

Significa que su curva de aprendizaje inicial puede ser mucho más pronunciada.

Y cuando el objetivo de alguien es simplemente comenzar a hacer música, esto puede ser una desventaja importante.

Batería: fácil de comenzar, difícil de practicar

La batería es interesante porque presenta prácticamente el problema contrario.

En términos de comenzar a divertirte, puede ser uno de los instrumentos más agradecidos.

No necesitas pasar meses estudiando teoría antes de poder tocar un ritmo sencillo.

Te sientas, tomas las baquetas y puedes empezar a experimentar.

El problema está en otro lugar:

¿Dónde vas a practicar?

La batería ocupa espacio.

Hace ruido.

Y aunque tú estés completamente emocionado practicando durante una hora, quizá las personas que viven contigo, tus vecinos o quienes trabajan cerca no compartan exactamente el mismo entusiasmo.

También es poco transportable.

No es un instrumento que puedas meter fácilmente en una mochila y llevar contigo a cualquier parte.

Por lo tanto, la dificultad no necesariamente está en aprender a tocarla.

Está en crear las condiciones necesarias para poder practicarla con frecuencia.

Y eso importa muchísimo.

Porque el mejor instrumento para aprender no es necesariamente el que tiene la técnica más sencilla.

Es el que puedes tomar y practicar constantemente.

Entonces, ¿qué tiene de especial el ukulele?

Aquí es donde el ukulele comienza a destacar.

Porque muchas de las dificultades que acabamos de mencionar se reducen considerablemente.

Y esto no significa que el ukulele sea un juguete o que no tenga profundidad.

Todo lo contrario.

Es un instrumento con muchísimo potencial.

Pero tiene una característica especialmente valiosa para un principiante:

te permite comenzar con relativamente poca fricción.

Veamos por qué.

1. Es pequeño y extremadamente portable

Esta es probablemente una de las ventajas más evidentes.

El ukulele es pequeño, ligero y fácil de transportar.

Puedes llevarlo a una clase, a una reunión, de viaje o simplemente cambiarlo de habitación sin tener que pensar demasiado en ello.

Y esto parece una característica menor hasta que entiendes su verdadero impacto.

Porque cuanto más fácil sea sacar tu instrumento, más fácil será practicar.

Si para practicar necesitas preparar un espacio especial, mover muebles, conectar equipos o hacer cualquier otra cosa antes de empezar, eventualmente aparecerán excusas.

Con un ukulele, puedes tenerlo prácticamente al alcance de la mano.

Y existe una regla muy sencilla detrás de esto:

Cuanto menor sea la fricción para comenzar, mayores serán las probabilidades de que practiques.

2. Su tamaño facilita muchísimo la digitación

Aquí encontramos una diferencia especialmente importante frente a la guitarra.

Las distancias entre los trastes del ukulele son mucho menores.

Esto significa que tus dedos no necesitan realizar extensiones tan grandes para alcanzar las diferentes posiciones.

Para una persona con manos pequeñas esto puede ser especialmente beneficioso.

Pero incluso si tienes manos grandes, la facilidad de colocar los dedos hace que las primeras posiciones resulten bastante accesibles.

En lugar de estar pensando:

"¿Cómo demonios voy a alcanzar todas esas notas?"

puedes concentrarte en algo mucho más importante: aprender a cambiar entre acordes y comenzar a hacer música.

3. No necesitas tanta fuerza para presionar las cuerdas

Otra ventaja relacionada con su tamaño y construcción es la cantidad de fuerza necesaria para presionar las cuerdas.

En el ukulele, generalmente puedes conseguir que una cuerda suene correctamente sin tener que ejercer demasiada presión.

Esto puede hacer una diferencia enorme durante las primeras semanas.

Porque cuando estás aprendiendo, todavía estás desarrollando la coordinación y la fuerza necesarias en los dedos.

En instrumentos con cuerdas más grandes y tensiones diferentes, puedes terminar concentrándote demasiado en conseguir que las notas suenen.

En el ukulele, esa barrera inicial suele ser mucho menor.

Y eso te permite avanzar más rápidamente hacia lo verdaderamente divertido: tocar canciones.

4. Con pocos acordes puedes tocar muchas canciones

Esta es una de mis ventajas favoritas del ukulele.

No necesitas conocer decenas de acordes para comenzar a tocar música.

Con unas pocas posiciones básicas puedes acompañar una enorme cantidad de canciones.

Y algunos acordes son particularmente sencillos: pueden requerir un solo dedo o apenas un par de dedos.

Esto crea un efecto psicológico muy poderoso.

Imagina que tomas tu ukulele por primera vez.

Aprendes tres o cuatro acordes.

Después aprendes un patrón de rasgueo sencillo.

Y de repente puedes acompañar una canción completa.

Quizá no sea perfecta.

Quizá todavía tengas que detenerte entre algunos cambios.

Pero ya estás haciendo música.

Y esa experiencia es fundamental.

Porque cuando una persona puede experimentar rápidamente el resultado de su esfuerzo, tiene una razón mucho más tangible para continuar practicando.

5. Es un instrumento perfecto para acompañar el canto

Si además de aprender un instrumento tienes interés en cantar, el ukulele se vuelve todavía más interesante.

¿Por qué?

Porque puedes utilizarlo como acompañamiento mientras desarrollas tu voz.

En lugar de aprender dos habilidades completamente aisladas, puedes comenzar a integrarlas:

acordes + ritmo + voz + canción.

Y esto abre una experiencia musical mucho más completa.

Por ejemplo, puedes aprender una progresión sencilla de acordes, encontrar un patrón de rasgueo y después comenzar a cantar encima.

Al principio probablemente tendrás dificultades.

Quizá tus manos se detengan cuando empiezas a cantar.

O tal vez pierdas el ritmo cuando intentas cambiar de acorde.

Eso es normal.

Precisamente ahí comienza una de las habilidades más importantes de tocar y cantar simultáneamente: aprender a automatizar una parte de lo que estás haciendo para poder liberar atención y concentrarte en la otra.

Pero el ukulele permite comenzar a trabajar esa coordinación desde muy temprano.

Y eso lo convierte en una excelente herramienta para quienes no solamente quieren "aprender un instrumento", sino acompañarse mientras cantan.

6. Es mucho más versátil de lo que parece

Una idea bastante común es que el ukulele solamente sirve para tocar canciones sencillas.

Esta percepción probablemente viene de que es muy fácil comenzar con él.

Pero aquí hay que hacer una distinción fundamental:

fácil de comenzar no significa limitado.

Cuando empiezas a conocer realmente el instrumento, descubres que puedes hacer muchísimo más.

Puedes tocar:

  • acordes;

  • melodías;

  • arpegios;

  • rasgueos;

  • patrones rítmicos;

  • arreglos;

  • acompañamientos vocales;

  • líneas melódicas;

  • combinaciones de acordes y melodía.

Incluso puedes crear arreglos donde el instrumento cumple varias funciones simultáneamente.

Y puedes adaptarlo a una enorme variedad de géneros y estilos.

El ukulele puede servir para acompañar una canción sencilla alrededor de una fogata, pero también puede convertirse en un instrumento extremadamente sofisticado en manos de alguien que conoce sus posibilidades.

El hecho de que tenga solamente cuatro cuerdas no significa que tenga solamente cuatro posibilidades.

7. Es un instrumento que puedes llevar a tu vida real

Y esta quizá sea la ventaja más importante de todas.

Porque aprender música no debería consistir solamente en acumular conocimientos.

Debería consistir en hacer música como parte de tu vida.

El instrumento ideal para comenzar es uno que puedas utilizar en situaciones reales.

Un ukulele puede acompañarte durante un viaje.

Puedes llevarlo a una reunión.

Puedes tocar en casa.

Puedes cantar con él.

Puedes aprender una canción y después compartirla con tus amigos.

Puedes tomarlo durante diez minutos y practicar.

Puedes guardarlo y volver a él más tarde.

No necesitas convertir cada sesión en una experiencia complicada.

Y esto es extremadamente importante para un adulto que tiene trabajo, responsabilidades y una agenda llena.

Porque probablemente no necesitas otro proyecto que te exija reorganizar toda tu vida.

Necesitas una actividad que pueda integrarse en ella.

¿Significa esto que el ukulele es mejor que todos los demás instrumentos?

No.

Y creo que es importante aclararlo.

La guitarra es un instrumento extraordinario.

El piano puede ofrecerte una comprensión musical enorme.

El violín tiene posibilidades expresivas increíbles.

La batería es fantástica para desarrollar ritmo y musicalidad.

Cada instrumento tiene sus propias ventajas.

Por lo tanto, no diría que el ukulele sea "el mejor instrumento del mundo".

Diría algo diferente:

es uno de los instrumentos con mejor relación entre facilidad de inicio, portabilidad, accesibilidad y posibilidades musicales.

Y precisamente por eso puede ser una opción extraordinaria para alguien que quiere comenzar desde cero.

Especialmente si tu objetivo no es convertirte en músico profesional, sino simplemente:

  • aprender canciones que te gustan;

  • cantar mientras te acompañas;

  • tener un hobby creativo;

  • tocar con amigos;

  • recuperar una inquietud musical que dejaste pendiente;

  • desarrollar una nueva habilidad;

  • o simplemente cumplir finalmente ese deseo de hacer música.

La mejor elección no siempre es el instrumento más impresionante

Hay una última idea que me gustaría que conservaras.

Cuando estás comenzando, es muy fácil caer en la trampa de pensar que necesitas elegir el instrumento "correcto" para toda la vida.

No es así.

Tu primer instrumento no tiene que definir tu identidad musical para siempre.

Lo que necesitas es un instrumento que te permita comenzar.

Porque una vez que desarrollas ritmo, coordinación, oído, musicalidad y experiencia tocando canciones, muchas de esas habilidades pueden transferirse posteriormente a otros instrumentos.

Y si el ukulele consigue que pases de:

"Algún día me gustaría aprender música" a: "Hoy aprendí una canción completa", ya cumplió una función extraordinariamente importante.

Conclusión: el mejor instrumento es aquel que te permite empezar

Después de tantos años tocando instrumentos y enseñando a personas que comienzan desde cero, algo que he aprendido es que la dificultad inicial importa muchísimo más de lo que solemos pensar.

No porque debamos buscar siempre el camino más fácil.

Sino porque necesitamos suficiente recompensa durante las primeras etapas como para querer continuar.

La guitarra puede ser maravillosa, pero sus dimensiones y posiciones pueden representar una barrera inicial importante.

El piano puede permitirte producir sonidos fácilmente, pero algunos métodos tradicionales pueden retrasar la experiencia de tocar aquello que realmente quieres tocar.

El violín tiene una curva de aprendizaje inicial especialmente exigente.

La batería puede ser divertida desde el primer momento, pero practicarla en casa puede convertirse en un verdadero problema.

El ukulele, en cambio, reúne varias características que hacen que comenzar sea mucho más accesible:

es pequeño, ligero, fácil de transportar, requiere poca fuerza, facilita la formación de acordes y permite tocar canciones con relativamente pocos conocimientos.

Y si además quieres cantar, tienes una ventaja adicional: puedes comenzar a desarrollar desde temprano la habilidad de tocar y cantar al mismo tiempo.

Pero quizá lo más importante sea esto:

no necesitas esperar meses para sentir que eres capaz de hacer música.

Puedes aprender algunos acordes, desarrollar un ritmo sencillo, tomar una canción que te guste y comenzar.

Y esa sensación —la de tomar un instrumento y realmente poder hacer algo con él— puede ser justo lo que necesitas para transformar la idea de "algún día voy a aprender música" en:

"Ya estoy haciendo música."

Si llevas tiempo pensando en aprender un instrumento y el ukulele te ha llamado la atención, quizá no necesites seguir esperando para descubrir si es para ti.

Tal vez sea simplemente el momento de tomar uno, aprender tus primeros acordes y comenzar a tocar.

¡Perfecto! Te dejo el video de la semana para que lo revises https://youtu.be/6QfVKzPxl-I

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